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Qué ver en Cantabria: 15 lugares imprescindibles para visitar

por | España

Aquí tienes un resumen rápido de los puntos principales.

  • El artículo detalla cualquier viajero inquieto pronto descubre que aquí se mezclan lo antiguo y lo moderno como en una receta casera, pasando de valles misteriosos a playas de película, y de arte rupestre a arquitectura vanguardista en apenas un suspiro.
  • Un aspecto fundamental es ¿Buscas naturaleza y aventura? Estos son tus destinos.
  • Además, se observa que la variedad asombra: unas veces son rutas en lo alto de las montañas, y otras, acantilados que desafían la imaginación o bosques que parecen sacados de otra época.
  • En esencia, se describe aquí, perderse vale la pena porque siempre hay algo extraordinario esperando.

Cantabria es ese pequeño rincón en el norte de España con una personalidad desbordante, donde la tierra juega a pintarse de verde y azul y termina regalando paisajes realmente únicos.

Cualquier viajero inquieto pronto descubre que aquí se mezclan lo antiguo y lo moderno como en una receta casera, pasando de valles misteriosos a playas de película, y de arte rupestre a arquitectura vanguardista en apenas un suspiro.

Esta comunidad autónoma puede presumir de tener ingredientes para todos: desde experiencias intensas de montaña hasta la espectacular gastronomía local, pasando por pueblos anclados en el tiempo que parecen salidos de un cuento, o aventuras a la medida de los más curiosos.

¿Buscas naturaleza y aventura? Estos son tus destinos

Para quienes necesitan respirar aire puro o buscan la emoción de lo desconocido, Cantabria se presenta como la mejor amiga del explorador. La variedad asombra: unas veces son rutas en lo alto de las montañas, y otras, acantilados que desafían la imaginación o bosques que parecen sacados de otra época. Aquí, perderse vale la pena porque siempre hay algo extraordinario esperando.

Parque Nacional de los Picos de Europa: el gigante de Cantabria

No hay manera sencilla de explicar lo impresionante que resulta el Parque Nacional de los Picos de Europa. Es ese amigo gigante que ninguno olvida: sus cumbres, donde la roca parece un laberinto, dominan la región y hacen que el visitante se sienta diminuto ante un espectáculo formado por glaciares y piedra caliza desde hace siglos. Los contrastes son grandiosos, ya que las alturas bailan desde los 75 metros del río Deva hasta los 2.650 de la Torre Cerredo. Caminar por este parque se convierte en una experiencia que transforma el día entero.

No todo en el parque es igual y, aunque los macizos dividen su corazón en tres, cada uno tiene su propio carácter:

  • Macizo Central (Urrieles): La zona más atrevida, con el desafiante Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes) encabezando la lista de hazañas de muchos escaladores. Aquí hay montañas por encima de los 2.500 metros, así que los retos abundan.
  • Macizo Oriental (Ándara): El rincón discreto, mucho menos transitado, pero igual de encantador. Las rutas aquí se disfrutan con más tranquilidad, lo que lo convierte en una joya para quienes huyen de las multitudes.
  • Macizo Occidental (Cornión): Perfecto para escapadas familiares, sobre todo por estar cerca de los Lagos de Covadonga, un paraíso digno de postal y con rutas de montaña asequibles para casi cualquiera.

¿Qué rutas de senderismo son imprescindibles?

  1. Ruta Bulnes–Fuente Dé: Esta ruta de 4 a 5 horas conecta dos lugares míticos, permitiendo descubrir paisajes y pueblos rurales que parecen salidos de un libro antiguo.
  2. La Ruta del Cares: Bastante famosa, transcurre entre Poncebos y Caín, atravesando 12 kilómetros de pura piedra y naturaleza. Aunque requiere esfuerzo, quienes la recorren aseguran que mirar abajo es tan impresionante como mirar arriba.
  3. Itinerario de los Lagos de Covadonga: Circunvala los lagos Enol y Ercina en solo 7 kilómetros. Es la opción cómoda para llevar a toda la familia, con paradas en el Centro de Visitantes Pedro Pidal y un paisaje que siempre inspira miles de fotos.

Valle de Liébana y Potes: el corazón verde de los Picos

Un capítulo aparte merece el Valle de Liébana, con Potes como protagonista absoluta. Rodeado de montañas robustas, este lugar es como un refugio alegre para el senderista dispuesto a perderse en una red muy completa de rutas: la comarca despliega hasta 14 circuitos recogidos en una guía local.

Algunas excursiones, como la subida a la impresionante Peña Prieta o la ruta desde Urdón hacia Tresviso por el desfiladero de La Hermida, tienen un carácter épico. Claro que también hay alternativas más suaves por aldeas de piedra como Mogrovejo, donde cada esquina cuenta una historia ancestral. Por cierto, Potes (con su casco antiguo que luce la categoría de Bien de Interés Cultural) es el punto perfecto para disfrutar de la vida tranquila del valle y el dulce olor a leña, mientras las montañas vigilan en silencio.

Monte Buciero: acantilados y faros en Santoña

Si buscas emociones fuertes junto al mar, el Monte Buciero en Santoña merece una visita dedicada. Aquí, el caminante queda rodeado de encinares y abruptos precipicios, con el mar rugiendo abajo y recuerdos de batallas napoleónicas disimulados entre la vegetación.

No hay quien olvide el descenso al Faro del Caballo, al final de una escalera interminable de más de 700 peldaños esculpidos en la roca; la sensación de llegar es simplemente poderosa. El itinerario circular va mostrando otros lugares sugerentes, como el Faro del Pescador o el Puntal de Laredo. Ojo: aunque antes las rutas PR-S-49 y SL-S-1 estaban homologadas, ahora se recomienda llevar GPS y consultar plataformas como Wikiloc para no perderse entre los caminos menos señalizados.

Parque Natural de Oyambre: un mosaico de ecosistemas

Aunque no ocupa mucha superficie, el Parque Natural de Oyambre es como un pequeño universo costero que enamora a cualquiera que lo visita. Desde su declaración como parque en 1988, ha sido el lugar favorito de quienes desean desconectar en un entorno diverso: playas extensas y salvajes, dunas, acantilados, marismas y estuarios se alternan de forma sorprendente.

Esa variedad convierte a Oyambre en el refugio ideal para muchas especies; de hecho, es una guardería clave para aves y peces y tiene catalogadas nada menos que 61 formaciones vegetales distintas. Cualquiera que ame la naturaleza, la fotografía, el avistamiento de aves o simplemente pasear entre rincones casi intactos, sale de aquí con la sensación de haber encontrado algo realmente especial.

¿Prefieres pueblos con encanto y villas marineras?

Cuando se trata de sumergirse en la historia o dejarse llevar por el ritmo de otros tiempos, en Cantabria que ver tiene pueblos que actúan como pequeñas máquinas del tiempo. Aquí el pasado y el presente se dan la mano en calles empedradas y puertos llenos de tradición.

Santillana del Mar: un viaje a la Edad Media

Pasear por Santillana del Mar es dar un salto encantador hacia la Edad Media, un imprescindible en Cantabria. Conocida popularmente por sus “tres mentiras”, es un ejemplo perfecto de conjunto histórico-artístico bien cuidado, donde cada calle parece creada para perderse mirando detalles.

La Colegiata de Santa Juliana, con su majestuosos claustro y sus capiteles delicadamente tallados, actúa como el corazón monumental. Y por toda la villa, casonas y palacios muestran la prosperidad de las familias nobles de épocas pasadas, mientras las torres medievales de Merino y Don Borja dominan la Plaza Mayor y le dan al pueblo un aire señorial al que es difícil resistirse.

Comillas: la villa modernista de los arzobispos

Por mucho que se visite, Comillas siempre tiene algo que asombra. Aquí las formas, colores y materiales se mezclan en edificios espectaculares, muchos encargados por la aristocracia de hace más de un siglo y que hoy parecen piezas de colección modernista a orillas del Cantábrico.

¿Qué no te puedes perder en Comillas?

Lugar de InterésDescripciónPrecios y Horarios (Orientativos)
El Capricho de GaudíUna rareza arquitectónica y uno de los pocos trabajos de Antoni Gaudí fuera de Cataluña. De inspiración exótica, este palacio brilla por su creatividad y sus girasoles coloridos en los azulejos.Adultos: 7 €. Niños (7-14 años): 3 €. Horario: Varía según temporada (El Capricho de Gaudí entradas).
Palacio de SobrellanoEl primer edificio en España con luz eléctrica. Por fuera es imponente y por dentro, sorprende con mobiliario creado por el propio Gaudí.Adultos: 7 €. Reducida: 5 €. Visitas guiadas para grupos reducidos. Horarios variables.
Universidad PontificiaProyecto monumental de Lluís Domènech i Montaner, es toda una lección de modernismo en ladrillo y cerámica. Imposible no fijarse en sus portales enormes.Consultar horarios y tarifas de visita previamente.
Cementerio de ComillasLa escultura del “Ángel Exterminador” de Josep Llimona destaca en este rincón sobre los restos de una iglesia gótica, transmitiendo una fuerza poética memorable.Acceso libre.

San Vicente de la Barquera: la estampa marinera por excelencia

Si hay un lugar que resume el alma marinera de Cantabria, es San Vicente de la Barquera. Su perfil, entre el viejo puente de piedra, la ría y los Picos de Europa de fondo, es conocido incluso por quienes nunca la han visitado. El conjunto de la Puebla Vieja, que alberga joyas como el Castillo del Rey y la iglesia de Santa María de los Ángeles, convierte cualquier paseo en una lección de historia viva. Caminar por sus murallas es recorrer siglos de comercio, viajes y leyendas.

Castro Urdiales: de colonia romana a villa marinera

Al este, Castro Urdiales presume de haber sido romana antes que vasca y cántabra, lo que explica su fascinante combinación de restos de Flaviobriga y arquitectura medieval. El Castillo-faro de Santa Ana y la iglesia gótica de Santa María de la Asunción dominan el puerto, recordando sus tiempos de gloria. El Cargadero de mineral de Dícido, vestigio de su etapa industrial, añade un toque casi cinematográfico a este enclave que nunca pasa de moda.

¿Viajas en familia o buscas experiencias únicas?

Pocas regiones logran sorprender a pequeños y grandes al mismo tiempo, pero con lugares para visitar en Cantabria la comunidad se esmera especialmente en esto. Hay actividades que marcan la diferencia para cualquier familia o grupo de amigos con ganas de disfrutar juntos.

Parque de la Naturaleza de Cabárceno: animales en semilibertad

El Parque de Cabárceno se aleja bastante de lo que se espera de un zoológico tradicional. Aquí, los animales de casi cualquier rincón del planeta conviven en amplios recintos, en un paisaje que parece un decorado de otro mundo, resultado de recuperar una antigua mina. Realmente es impactante ver elefantes africanos, rinocerontes y osos casi como si vivieran en la naturaleza.

La oportunidad de recorrer los caminos en coche propio, o subirse al teleférico y contemplar el parque desde el aire, hacen que la visita sea mucho más emocionante. Las exhibiciones educativas de aves o los talleres prácticos contribuyen a que el aprendizaje se convierta en una aventura para cualquier edad.

Cuevas de Altamira: la Capilla Sixtina del arte rupestre

En Altamira el tiempo parece detenerse. Las pinturas de la cueva, con sus bisontes y figuras magistrales creadas hace 15.000 años, dejaron tan boquiabiertos a sus descubridores como a quienes las contemplan hoy. De hecho, los relieves y los colores parecen cobrar vida propia y muchos opinan que no hay otra muestra igual de arte prehistórico en el mundo.

El acceso a la cueva original está sumamente limitado para protegerla, pero la Neocueva del museo es tan fiel que engaña incluso a los visitantes expertos. Así, cualquiera puede admirar de cerca esta obra increíble y sentir por un rato que la historia está mucho más cerca de lo que imaginaba. Un imprescindible en las cosas que visitar en Cantabria. Aquí tienes más información sobre las entradas a las Cuevas de Altamira.

¿Qué planes urbanos y culturales te ofrece Santander?

La capital de Cantabria que ver y visitar, elegante y cosmopolita, combina a la perfección ese aire señorial de ciudad costera con planes muy actuales. Santander mira siempre al mar, pero nunca olvida que la buena vida también necesita arte, fiestas, gastronomía y actividades de lo más variadas.

Un paseo por la ciudad: de la realeza a la vanguardia

Para conocer Santander, lo habitual es empezar recorriendo la Península de La Magdalena, donde el palacio del mismo nombre recuerda veranos reales y tardes a orillas del mar. Desde ahí, el paseo hacia el Centro Botín permite ver cómo la ciudad se moderniza y apuesta por el arte contemporáneo en la obra de Renzo Piano.

La vida cultural en Santander rebosa. Su red de museos incluye lugares tan diferentes como:

  • Museo Marítimo del Cantábrico: Perfecto para adentrarse en cómo el mar ha definido el carácter cántabro a través de colecciones curiosas y maquetas fascinantes.
  • Museo de Prehistoria y Arqueología (MUPAC): Una oportunidad para ver objetos impresionantes procedentes de yacimientos locales, incluido Altamira.
  • Museo de Arte Moderno y Contemporáneo (MAS): Allí, la historia artística de Cantabria se presenta como una montaña rusa de estilos y emociones.

Las mejores playas urbanas

Playa de El Sardinero

Para quienes imaginan Santander, El Sardinero es casi sinónimo de playa perfecta. Más de un kilómetro de arena fina, dos playas que en realidad se mezclan con la marea baja y servicios impecables hacen que este enclave sea muy popular entre locales y visitantes. Su paseo marítimo, delimitado por el glamour de edificios como el Gran Casino, le da un aire sofisticado imposible de ignorar.

Playa de la Concha de Suances

Otra opción excelente para acercarse al Cantábrico, con ambiente animado y mar un poco menos revoltoso que el habitual, es la Playa de la Concha de Suances. Se encuentra en un entorno natural hermoso, ideal tanto para aprender a surfear como para relajarse simplemente contemplando la desembocadura de la ría de San Martín. Por cierto, aquí siempre hay buen humor y ganas de pasarlo bien.

Explorar Cantabria deja huella: quien se anima a recorrer sus valles, perderse por calles empedradas y dejarse sorprender por la bravura del mar, vuelve siempre con decenas de recuerdos y ganas de más. Cada lugar de esta lista es solo la puerta a decenas de historias y paisajes que esperan detrás del próximo recodo.

En definitiva, tanto si eres de los que buscan adrenalina en la montaña como si prefieres la calma de los pueblos o lo vibrante de la vida en Santander, aquí encontrarás justo lo que esperabas, y probablemente mucho más. Cantabria te espera con los brazos abiertos para que descubras por ti mismo por qué, sin exagerar, se dice que es sencillamente infinita. ¿A qué esperas para empezar?

Autor: <a href="https://gravatar.com/starstrucksheep9831401ddc" target="_blank">Lola Murete Uriel</a>

Autor: Lola Murete Uriel

Publicado/Actualizado: 8 Jul 2025

Nacida en 1977 en Albacete, España, Lola es redactora de temas de viajes, aunque no se considera periodista. Lo suyo es observar, sentir y luego escribir para Carpe Diem Tours. Siempre lleva una libreta en el bolsillo y una mochila a la espalda —nunca maletas— porque para ella lo importante no es el destino, sino el camino.